Astronomía

Nuevo proyecto propone estudiar la migración de aves desde la Estación Espacial Internacional

Miércoles, julio 10, 2019

La iniciativa medirá las rutas de estos animales desde fuera del planeta con transmisores especiales que ayudará a estudiar los cambios en los ecosistemas y el medio ambiente.

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Un experimento único para la monitorización de aves migratorias desde el espacio se activa en la Estación Espacial Internacional (EEI), resultado de un proyecto ruso-alemán.

El proyecto liderado por el Centro Aeroespacial Alemán (DLR, por sus siglas en alemán) inicia este 10 de julio su fase operativa después de varios años de preparación intensiva y de que el hardware requerido para ello esté en el módulo Zvezda en el sector ruso de la EEI.

ICARUS tiene la intención de investigar los flujos migratorios globales de los animales; en primer lugar se trata de pequeños animales como pájaros y murciélagos. Portan pequeños transmisores, que pesan menos de cinco gramos y se conocen como etiquetas, que recopilan información sobre su comportamiento migratorio y la transmiten a la Estación Espacial.

“Introducida ésta en una base de datos, el objetivo es ayudar a proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de enfermedades, así como ayudar a practicar una agricultura más sostenible”, explica Johannes Weppler, director de proyectos ICARUS en el DLR. Esto se debe a que los animales, a diferencia de los humanos, a menudo reaccionan mucho antes y tienen una mayor sensibilidad a los cambios en el ambiente.

Las antenas receptoras en el complejo orbital pueden recibir datos de más de 15 millones de transmisores en todo el mundo, en cualquier lugar de la Tierra.

En la Tierra, las etiquetas adjuntas a los animales recopilan información sobre su comportamiento. Para hacer esto, almacenan coordenadas GPS, aceleración y datos ambientales. Para ahorrar energía y, por lo tanto, prolongar su vida útil operativa, los módulos de transmisión y recepción de las etiquetas se ponen en modo de suspensión la mayor parte del tiempo.

Los datos adquiridos durante la órbita se almacenarán en los dispositivos pequeños, y solo se “despiertan” cuando la estación espacial los sobrevuela. Luego, envían sus datos a la antena en órbita. La información es decodificada por la computadora ICARUS y transferida a la estación terrestre en Moscú. A partir de ahí, se introduce en la base de datos científica Movebank.org, que fue desarrollada por el Instituto Max Planck y la Universidad de Konstanz.

Fuente: Emol.com