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Doctor Abelardo León: “En Chile lo primero que hay que hacer es reconocer que existe una epidemia”

¿Cómo controlar el avance del VIH? Según el investigador chileno Abelardo León la clave está en sacar el tema solo del ámbito médico, uniéndolo a otras visiones, como la educación, el derecho y la cultura. “Entre los chicos además el VIH se transformó en una enfermedad crónica, porque como se controla a través de terapia, la percepción de la gente es que puedes adquirir el VIH y no importa, porque es como si tuvieras diabetes”, señala.

Según las cifras entregadas en abril de 2018 por el inmunólogo y director del Centro VIH del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Alejandro Afani, en nuestro país fueron constatados 5.816 casos de VIH Sida durante 2017. Un 96% más que en 2010. ¿Cómo enfrentarlo? Países como Canadá, donde hace años investiga el doctor en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Concordia, Montreal, Abelardo León, realizan un trabajo profundo que no solo involucra aspectos clínicos, sino una visión multidisciplinaria y comunitaria.

“Algo que me parece muy interesante del trabajo que hacemos acá, es una alianza entre investigadores. En Chile estamos muy lejos, porque todo lo que tiene que ver con infecciones de transmisión sexual se manejan a nivel medicalizado, no salen de la consulta de los doctores”, afirma el Doctor León, quien especifica que para poder controlar una epidemia como el VIH hay que generar un grupo de profesionales que trabajen en alianza con el sector médico. “Estoy hablando de sociólogos, psicólogos, antropólogos, profesores, comunicadores, trabajadores sociales, líderes de organizaciones sociales que tengan real conciencia de que hay un objetivo detrás, que en este caso sería bajar los niveles de infección”, afirma.

Licenciado en Artes Plásticas (Universidad de Chile), en Educación (Universidad Católica del Norte) y Máster en Investigación Educativa (CINVESTAV-IPN, México), el Doctor Abelardo León lleva dos años trabajando en el área de la investigación comunitaria en Montréal, Canadá. Actualmente, se encuentra realizando una investigación postdoctoral financiada por “The Social Sciences and Humanities Research Council of Canada”,  en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Montreal, bajo la dirección del Dr. Edward Lee en asociación con la organización comunitaria REZO.

Su foco específico está en la comunidad de inmigrantes homosexuales, bisexuales y transexuales latinos. Para esto ha desarrollado un modelo basado en los principios de la investigación basada en la participación comunitaria (CBPR, sus siglas en inglés) que vincula la comunidad francófona, la latina en Montreál, la académica y las organizaciones comunitarias de base. Además, aplica un instrumento que incorpora la visión artística, PHOTOVOICE (Wang, 1999), basado en compartir experiencias de los inmigrantes a partir del registro fotográfico.

“La imagen y la palabra están fuertemente vinculados, y los sentimientos están estrechamente vinculados a la imagen. Cuando la lengua es un obstáculo debido  al cambio cultural que conlleva la inmigración, la mejor forma de llegar al otro es por esa vía. Y la mejor forma para que el público pueda entender la diversidad sexual, y étnica, es también a través de la imagen, en este caso la fotografía”, explica el investigador.

Además, señala que estas experiencias personales se pueden traspasar a un análisis de discurso, generando estudios cuyos resultados pueden derivar en sugerencias para la implementación de políticas públicas. Un tema que, considera, es clave cuando se trata de frenar el avance del VIH.

Educación, visión y arte

A través de su trabajo, el doctor León busca apoyar a las comunidades más desprotegidas en Quebec, como la latina, árabe y africana, para mejorar su acceso a la salud pública en materia de  prevención, tratamiento y control de enfermedades de transmisión sexual. Por otro lado, comenta, es importante desarrollar el concepto de “Alfabetización de la Salud”, que se traduce en el grado de conocimiento que el inmigrante tiene  para cuidar su propia salud y acceder al servicio público.

Ahora bien, en términos de educación sexual, según el investigador Chile se encontraría a un nivel bastante alejado de Canadá: “En Chile lo primero que hay que hacer es reconocer que existe una epidemia, que existen conductas de riesgo, sobre todo en la población joven y de adulto mayor. No necesariamente tiene que ver con orientación la sexual, entre los chicos el VIH se transformó en una enfermedad crónica, porque como se controla a través de terapia, la percepción de la gente es que puedes adquirir el VIH y no importa, porque es como si tuvieras diabetes”.

Otro tema que juega en contra es la estigmatización, frente a la cual, señala, es crucial trabajar directamente para mejorar la percepción que la gente tiene sobre el VIH y la gente que vive con él. “La única manera de poder hacerlo, a mi juicio, es a través de desmedicalizar el VIH”, refuerza.

Esto se lograría principalmente por medio de la educación sexual. Una diferencia con Canadá en este punto, sería  que allá el sexo se entiende como un derecho humano, mientras que en Chile –señala- es similar a la de las regiones más conservadoras de Estados Unidos, “una visión cercana al oscurantismo, en un terreno marcado por los prejuicios de la religión”.

El cambio de foco vendría de la mano con el concepto de responsabilidad social: “yo como ciudadano adquiero una responsabilidad social”. Un trabajo que, de acuerdo a su perspectiva, debería comenzar a trabajarse a nivel de regiones en focos como Antofagasta, Concepción, Valparaíso y Temuco. “Tenemos que descentralizar el problema del VIH, llevarlo como un problema de salud pública que involucra a otros estamentos que no necesariamente forman parte de la red atención primaria de salud: profesores, líderes de organizaciones sociales, políticos, periodistas, representantes de las comunicaciones”. Señala y añade que desde esa plataforma se podría empoderar a  la población  para poder generar políticas públicas con inspiración laica, centradas en el conocimiento científico sobre el uso de la profilaxis pre y post-exposición (PreEP y PPE), el autocuidado y la responsabilidad para promover la indetectabilidad en la población que vive con VIH.

“Lo que tenemos ante todo es asumir que la prioridad es que la sexualidad es un derecho humano, aprender a relacionarte con los otros y asumir que el sexo existe como una forma de relación y construcción humana. Nos reproducimos a través del sexo, amamos a través de él, por lo que entenderlo de manera sana e informada es lo mejor”, concluye el Doctor León.