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Entrevista a Karina Piña, fundadora de Cruzando el Pacífico y Red Chile-China: «Creando lazos culturales entre China y Chile»

Por el interés de acercar el conocimiento sobre China a nuestro país, fue que la ingeniero comercial Karina Piña fundó en el año 2010 –junto a Rodrigo Fábrega- la Corporación Cruzando el Pacífico, dentro de la cual formaron la Red de Becarios Chilenos en China, hoy conocida como Red Chile-China. Una instancia que busca generar intercambio académico, comercial, cultural y educativo entre ambos países.

La Red de Becarios Chilenos en China, ahora conocida como Red Chile-China fue creada en septiembre de 2010 con el objetivo de unir a los connacionales  que estuvieran ligados al país asiático, como estudiantes y/o trabajadores, para poder formar lazos de intercambio tanto cultural, como educacional y cultural. Luego, con la Red ya consolidada, fueron invitados por CONICYT a un seminario para difundir China en nuestro país. Así comenzó todo.

Nos dimos cuenta de que había mucha gente vinculada con China que, o habían estudiado allá y ya habían vuelto y querían seguir conectados, otros que se querían ir, y los que estaban allá y necesitaban tener cierta institucionalidad para seguir ligados a China”, comenta Karina Piña, una de las creadoras de la iniciativa, con respecto a la inquietud de continuar trabajando con la Red en nuestro país.

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Karina Piña fundó en el año 2010 la Corporación Cruzando el Pacífico, dentro de la cual se incluye la Red de Becarios Chilenos en China, hoy conocida como Red Chile-China.

La Red Chile-China tuvo al año 2014 como el más exitoso de su historia, cuando lograron llevar a cabo proyectos como la entrega de más de 2.000 becas para un curso introductorio al idioma chino orientado a estudiantes de liceos públicos, colegios particulares subvencionados y a estudiantes universitarios de Santiago y regiones, además de las 5.000 becas para el programa “Conoce y Emprende con China”, que se otorgaron a través del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) a jóvenes de entre 15 y 29 años, y que consta de cursos de e-learning de chino mandarín, cultura y negocios.

Además, durante la primera mitad de ese año se realizó el seminario “Latinoamérica mira a China” como parte de las actividades de lanzamiento de la red en Beijing y Nanjing, actividad que contó con la presencia de estudiantes de distintos países de Latinoamérica, para luegoorganizar junto al Ministerio de Relaciones Exteriores un seminario internacional, cuyo objetivo era fomentar el vínculo entre municipios chilenos y chinos.

“La Red funciona bastante bien en nuestro país, porque hay chilenos que han vuelto de China y de una u otra manera siguen vinculados con nosotros. También hemos contratado a algunos de estos chilenos para que nos ayuden con nuestros proyectos. Es así como la Red los mantiene unidos, participando de seminarios y otras iniciativas ligadas a la corporación”, dice Karina.

¿Qué se necesita para seguir?

Claro que a pesar de los avances, a juicio de la ingeniero comercial, para continuar con el desarrollo de esta Red y de la fundación, aún falta poder sustentarse. “Este año de cierta manera los proyectos se autofinancian, pero Rodrigo (Fábrega, co-creador de la iniciativa) y yo trabajamos ad-honorem para esto. Es súper difícil obtener financiamiento para este tipo de proyectos”, asegura.

Como fundación, Cruzando el Pacífico necesita financiamiento para el trabajo día a día, para poder realizar nuevos proyectos y crear nuevos cursos. “En general yo creo que los que estudiamos en China, de cierta manera tenemos un fin de servicio público, que es lo que nos domina y nos manda, es una forma de retribuir el beneficio que se nos dio con las becas”, dice Piña.

Para la Red la prioridad es entregar el conocimiento a los que no saben nada sobre China, y creen que el capital humano de coterráneos que se perfeccionaron en dicho país asiático es muy importante, sobre todo para las empresas. “Lamentablemente, aún no hay claridad de cómo usar el idioma chino en Chile. Yo creo que ahí tenemos mucho por hacer”, dice la fundadora.

La idea de ellos como Red era crear encuentros entre los participantes. No sólo con gente en Beijing sino que también con chilenos establecidos en otras ciudades, pero actualmente es imposible cubrir los costos para invitarlos. “Ellos no pueden costear un viaje a Beijing y nosotros tampoco podemos financiarlo por ahora”, dice Piña al respecto.

Es por estas razones que Cruzando el Pacífico no ha podido realizar más proyectos de este tipo durante el 2015, pero la Red sigue siendo una de las más fuertes líneas de acción, dentro de las cuales también se encuentran la enseñanza sobre China a hispanohablantes, el proyecto de hacer un curso de español para chinos y el intercambio con orientales que vienen a hacer prácticas profesionales en la Corporación.

“Queremos que China siga viéndonos como una plataforma para el Cono Sur. Sus empresas vienen a realizar inversión a Chile y gestionan sus negocios en Argentina, Uruguay, Ecuador, etc. Y así puede haber distintos ejemplos de características que nuestro país aporta a los procesos de las empresas en China. Ellos invierten mucho en capital humano, por eso hay que aprovechar ese capital nacional formado allá para diversificar el trabajo”, dice Karina.

Dentro de ese contexto la corporación, y sobre todo la Red, ha ido avanzando a grandes pasos, llegando a captar el interés de personas de Argentina y Uruguay, donde están partiendo con 600 becas de cursos para jóvenes interesados en la cultura china.

“Para 2016 tenemos planeado conseguir los fondos para pagarle a una persona que pueda dedicarle al menos media jornada al trabajo en la red  o para levantar proyectos, porque las redes ya las tenemos, principalmente en Beijing, y aún hay mucho interés de los diplomáticos por lo que nosotros estamos haciendo”. Desde Cruzando el Pacífico también se espera que los miembros que se asocien puedan colaborar con cierta cantidad de horas de voluntariado para poder continuar con los proyectos pensados para el próximo año, aunque también creen que es importante contar con una o dos personas que gestionen las actividades desde el país oriental. “El objetivo que tenemos ahora es que en 10 años más los chilenos puedan crear masa crítica y demostrar que se puede y que es importante saber sobre China”, concluye Karina Piña.