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Entrevista con Nattaly Rojas, traductora al chino de “Una Mujer Fantástica”

Nattaly Rojas lleva nueve años en China y es miembro activo de la Red ChileChina en Beijing. Es traductora chino mandarín-inglés de la Universidad de Lenguas y Cultura de Beijing, becada por el Chinese Scholarship Council. Ha sido intérprete de delegaciones chilenas, ha colaborado con la embajada chilena en China y en las actividades de la Red y la Corporación Cruzando el Pacífico en el gigante asiático.

Ha sido la traductora oficial de obras cinematográficas que se han presentado en diversos festivales, como los documentales de Patricio Guzmán (“Memoria Obstinada”, “Botón de Nácar” y “Nostalgia de Luz”) en 2016, y en 2017 las películas: “Fragmentos de Lucía” (Jorge Yacoman), “No soy Lorena” (Isidora Marras), y “Gloria” ( Sebastián Lelio), que  participaron en la quinta edición del Festival de Cine de la Mujer en China.

Este año, Nattaly tradujo la galardonada Una Mujer Fantástica, del director Sebastián Lelio, para su presentación al público Chino. En esta entrevista, recogemos sus impresiones sobre su trabajo y lo que implica en China.

¿Cómo surge la propuesta de traducir “Una Mujer Fantástica”?

Acá en Beijing cada año se lleva a cabo el Festival de Cine de la Mujer en China, el cual se centra en promover los derechos de la mujer, así como en estimular y fortalecer el papel de la mujer en el mundo del cine. Chile, representado por el área cultural de la embajada, participó de este festival presentando Una Mujer Fantástica. Al tener una audiencia china, la embajada me invitó a traducir la película al chino mandarín.

¿Cómo fue el proceso de traducción de la película?

Antes de traducirla la vi como 5 veces. La primera es para ver el tema en general, de qué trata. Luego los temas que el director quiere resaltar, después examinar bien el vocabulario que se usó en la película. Y por otro lado investigué un poco sobre el lenguaje que se usa dentro de china y hasta donde tengo permitido traducir.

Un tema que pensé que podía llegar a ser complicado es la rapidez con que hablamos los chilenos, y temía de no hacer encajar los subtítulos con la velocidad que iban hablando los personajes. Sin embargo, afortunadamente, el chino es un idioma bien conciso, por lo tanto no tuve problemas de redacción ni de desfase.

¿Cuáles han sido las principales dificultades al traducir?

Lo difícil cuando traduces a una lengua no materna es ponerte en los pies del lector, que en este caso son chinos. Como traductor tienes que tomar muchas decisiones y la más importante es qué tan fiel le serás al idioma original y cuánto toma en cuenta a la audiencia. En este caso tuve que retomar los diálogos que están enmarcados en un determinado contexto cultural y lingüístico y lo tuve que interpretar de nuevo para un destinatario diferente con otro ámbito cultural y otras experiencias en el tema.

A diferencia de otros casos, en los cuales la gramática o las metáforas me complicaban, en esta película los insultos fueron siempre lo más complicados de traducir al chino. Pero no los podía dejar en segundo plano debido a que tenían mucha importancia en la trama, ya que matizaban la antipatía en contra de la protagonista y su identidad sexual. Tuve que ser menos detallista en los insultos pero nunca bajarle el grado de amenaza.

El chino generalmente insulta poco y, cuando lo hace, es para demostrar su rabia a una injusticia y porque busca pelea. En la película se le insulta de manera desproporcionada a una chica transexual, pero en China se le ignoraría, ya que el tema es un tanto sensible y los chinos prefieren evitarlo.

¿Cómo percibes el interés en la película por parte del público chino?

Lo que más ha atraído a los chinos, ha sido el Oscar que ganó la película. Si esta no hubiese sido ganadora, creo que muchos chinos la hubiesen pasado por alto. Hace poco estuve leyendo unos comentarios en foros chinos, precisamente para ver qué pensaban ellos de la película. Una chica mencionaba que no se había dado cuenta hasta a la mitad de la película que la protagonista era transexual. Otros chinos apoyaban la idea de que más películas de este género, LGBT, fueran galardonadas y otros opinaban que era una historia muy simple y sin final feliz. A pesar de estos comentarios, la película recibió entre 3 y 4 estrellas de 5 en la página Douban, que recibe comentarios de películas de todo género en toda China.

¿Cuáles son los aspectos culturales que pueden incidir en la aceptación de la película?

El tema de la transexualidad no es común en China. Cualquier persona transexual está prácticamente obligada a vivir escondida, ya que la presión social es extrema y existe la eventualidad que la familia la rechace, crean que es enferma mental o incluso ignoren la identidad y la obliguen a casarse. Aunque en los últimos años, con la globalización, esto ha ido cambiando gradualmente, pero es una lucha que tiene para rato en China.

¿Es posible que a futuro pueda haber sinergia entre Chile y China para hacer co-producciones? ¿Cuáles serían los factores culturales a considerar?

China tiene en la mira a América Latina hace tiempo, en todos los rubros y los proyectos culturales no se quedan atrás. Hace unos años se habló que Televisa México y una corporación televisiva estatal china iban a trabajar en conjunto una telenovela mexicana con características chinas. Argentina hace poco firmó con CCTV (Televisión Central de China) un acuerdo de co-producción para un programa mixto grabados en ambos países. Entonces, ¿por qué Chile no?

Pienso que la creatividad es el factor más importante y más difícil de acordar entre ambas culturas. Nosotros somos más abiertos en ideologías políticas, sociales y artísticas. China cuenta con una cultura muy profunda y Chile es muy diverso, sería interesante y desafiante ver una aleación de ambas culturas y ver el resultado de esta en alguna serie, programa o incluso película.

¿De qué forma te proyectas a futuro en la traducción e interpretación?

Estoy muy tentada a hacer una maestría en traducción audiovisual. Amo la traducción y me veo haciendo esto toda mi vida. Siento que aún hay mucho por aprender tanto de la traducción como del idioma chino. Pero al ir traduciendo al chino me voy dando cuenta qué cosas debo fortalecer. Hoy en día hay muchos chinos traduciendo al español, pero pocos hispanohablantes se atreven a traducir al chino y siento que  hacen falta traductores chilenos que traduzcan del chino o al chino.

Fuente: Red Chile-China