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Jóvenes investigadores debaten cómo mejorar la ciencia en Chile

Profesionales y estudiantes de posgrado que estudian y trabajan en centros científicos estadounidenses comparten una vez al año su experiencia laboral y las formas de reinsertarse en el país.

Se acabó la fuga de cerebros en Chile. Este es el objetivo que están alcanzando los jóvenes científicos que trabajan y estudian en Estados Unidos y otros países, tales como Canadá, Alemania, Francia o España.
Esto gracias a las redes online de colaboración que han creado, entre las que destaca Nexos, iniciativa que lleva cuatro años uniendo a los chilenos que se desempeñan en EE.UU. De esta manera, han logrado que en esta era global el conocimiento esté circulando y se mantenga vigente en la web.

En palabras del embajador en Washington Felipe Bulnes, quien dio un saludo de bienvenida al encuentro, la reunión es “una oportunidad de enriquecer nuestros puntos de vista, debatir y arribar a posibles puntos de encuentro, con miras a colaborar en el diseño de programas y reformas orientados a dar un mayor impulso a la ciencia nacional”.
El encuentro se realizó el viernes y sábado en la Universidad de Johns Hopkins, en la capital estadounidense, hasta donde llegaron cerca de 80 asistentes.

Necesidades país
Para Fernando Flores, ex presidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad y quien expuso en la reunión, “hoy el largo plazo es cada vez más corto”.
Por esto, para él es urgente hacer cambios en el país, partiendo por saber conversar. “No tenemos una cultura de la conversación. Vemos en internet que se fomentan las opiniones categóricas y no hay diálogo”, dice. En su opinión, esta es una herramienta esencial para el desarrollo.

De ahí la utilidad de redes como Nexos, que permiten a la diáspora chilena en el exterior organizarse, dialogar y colaborar con el desarrollo del país. La red ChileGlobal ha tomado este desafío, creando una plataforma que conecta hoy a 818 miembros en el mundo.

Adolfo Gutiérrez, empresario y exitoso emprendedor chileno, contó su experiencia a los asistentes, a quienes advirtió: “Ustedes son el futuro de Chile y no los recursos naturales que tiene el país. Ustedes le van a dar los retornos que se necesitan”, afirmó.

Algo que se destacó en la reunión es que, a pesar de los obstáculos, la ciencia chilena es de calidad.
María Elena Boisier, directora de Fondecyt y Fondap, de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, dijo que la tasa de publicaciones de Chile, que es de 30,2 por cada 100 mil habitantes, supera a los países de la región y, además, son trabajos de calidad publicados en prestigiosas revistas.
Catalina Moore es una convencida de ello. Después de recibirse de bioquímica en 1999 en la Usach, se vino a EE.UU. a hacer una pasantía de seis meses. “Terminé y seguí trabajando como investigadora en trasplantes en la UCLA por ocho años, pero sentía la necesidad de perfeccionarme más”, dice.

“Volví a hacer un doctorado porque Chile tiene buena educación, tiene buenos científicos y porque amo a mi país”. Después de cuatro años de doctorado en la U. Andrés Bello, terminó en 2010, y, en menos de un mes, se fue a Harvard a hacer un posdoctorado, donde trabaja hasta hoy.

“Tengo que terminar mis proyectos, publicar y volver a Chile, donde aún hay mucho que hacer”, concluye.
Tejiendo redes
Otras iniciativas que buscan reunir, organizar y comunicar a los chilenos que hacen ciencia en el exterior han surgido en Canadá, Alemania y Gran Bretaña.
RedIcec es la Red de Investigadores Chilenos en Canadá, quienes realizaron su primer coloquio el pasado 5 de octubre en la Universidad de Quebec en Montreal, con 50 asistentes. Su misión es reunir a científicos en sus distintas etapas de desarrollo profesional, para colaborar y vincularse con la comunidad del área y el Gobierno de Chile.

También esta la red de Investigadores Chilenos en Alemania, Red Inveca, que se fundó en noviembre pasado y que el próximo 25 de octubre realizará su segundo encuentro en la ciudad de Heidelberg. Esta agrupación busca establecer vínculos colaborativos en investigación entre especialistas de Chile y Alemania.

(Fuente: El Mercurio, Sebastian Urbina desde Washington)