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Los múltiples aprendizajes de Mariana Osorio en China

Mariana es periodista y el año 2011 decidió partir al gigante asiático a realizar un Master en Negocios Internacionales en Southeast University de Nanjing. A continuación nos cuenta su interesante experiencia y entrega tips a chilenos que deseen aventurarse en dicho país.

El año 2011 marca un antes y un después en la vida de Mariana Osorio, periodista y actual Project Manager de la Corporación Cruzando el Pacífico. Fue en aquel entonces cuando decidió partir a China, país en donde terminaría quedándose por tres fructíferos años en los que aprendió chino mandarín, terminó un Master en Negocios Internacionales, realizó su práctica profesional en ProChile Beijing y donde obtuvo la materia prima para publicar su tesis enfocada en aumentar las exportaciones de alimentos de la Alianza del Pacífico hacia China. Su interesante testimonio en las siguientes líneas.

La elección del gigante asiático

“Mi decisión de partir a China fue en 2011, cuando cubría temas de MBA y Educación Ejecutiva en AméricaEconomía. Buscaba opciones de estudiar fuera de Chile y encontré las postulaciones a becas del Gobierno Chino. Sabía que China era un motor económico impresionante y estaba sorprendida con la cantidad de cursos que las escuelas de negocios más importantes del mundo ofrecían en y sobre China. Sin embargo mi conocimiento de la cultura y el idioma chino era casi nulo, pero en mi afán de viajar y aprender un idioma tan desafiante, se me ocurrió ir a estudiar mandarín para hacer periodismo de negocios China-América Latina. En primera opción postulé a Shanghai, y en segunda a Nanjing, por recomendación de un conocido. Me designaron a Nanjing, una ciudad universitaria de 8 millones de habitantes. Me gustó mucho la ciudad, y creo que fue muy bueno ya que al no ser tan internacional como la capital económica, los chinos casi no hablaban inglés; eso me ayudó a avanzar un poco más rápido con el idioma. El plan era solo por un año, pero volví a postular a la beca, esta vez para el master en Negocios Internacionales y al final me quedé tres años”.

Las primeras impresiones al llegar a China

“El shock cultural fue tremendo. Antes había vivido en Canadá y en Alemania, pero llegar a China fue un sinfín de imágenes, olores y sonidos a los que no estaba acostumbrada. Me impactaron muchas cosas como los escupos en la calle, la forma de vestir de los chinos y el tráfico. Me impactaron los contrastes. Es común ver autos de lujo enchulados y llenos de peluches adentro, estacionados al lado de bicicletas oxidadas. Me enamoré de las luces y el dinamismo de las ciudades. Soy una persona muy activa y me acostumbré fácilmente a vivir “rápido”, a disfrutar del movimiento que existe en China. Lo mejor es que pese a esta locura que se vive en las calles, es posible encontrar parques, lagunas y plazas tranquilas, donde los ancianos hacen Tai Chi, y puedes aún escuchar el silencio y a los pájaros. Me encantaba ir a estos lugares cuando me ponía nostálgica y extrañaba mi Osorno natal”.

Aspectos que mejor describen a la sociedad china

“Una de las características fundamentales de la sociedad china es -sin duda- su afición por el trabajo. Los chinos no se cansan de trabajar, lo hacen de lunes a lunes, y podemos ver los resultados en el cambio que ha tenido el país en las últimas décadas. A modo de ejemplo, recuerdo que estaban construyendo una línea del metro cerca de mi universidad, y se escuchaban las máquinas funcionando incluso a las 12 de la noche. Cuando llegué a Nanjing, en 2011, había dos líneas de metro. Cuando me vine en 2014 ya eran 5 y se extendieron también las dos primeras. Creo que deberíamos aspirar a ser un poco más como ellos, sacar menos la vuelta. Una vez entrevisté a importadores chinos sobre su experiencia trabajando con chilenos, y su impresión sobre nosotros era que disfrutábamos mucho la vida, tomábamos muchos descansos. Nos comparaban con los italianos.

Otro punto que me llamó mucho la atención fueron las clases sociales. Pese a que China políticamente es un país comunista, es el más capitalista del mundo. Se habla de que existirían 7 clases sociales, donde se diferencia a los poderosos funcionarios, al funcionariado, a las élites, a la clase media estatal versus la clase media común, los campesinos, el proletariado. Sin embargo, es difícil distinguir a primera vista quién es de clase alta o baja. Por eso se ven muchas actitudes de “nuevo rico” en que las personas tratan de demostrar que tienen dinero comprando productos de lujo, desde autos último modelo hasta carteras que valen miles de dólares. Un iPhone es también sinónimo de status, aunque sean de imitación. Un chino está dispuesto a gastar plata para aparentar, muchísimo más que los occidentales. Ellos aman decir “tengo dinero”, a diferencia de Chile, donde hasta los empresarios millonarios dicen ser de ‘clase media’ “.

El balance de la experiencia en China

“Mi experiencia en China fue muy buena. Conocí a personas increíbles con las que mantengo una comunicación fluida, y me sentí apoyada siempre. Estar lejos de la familia es lo más difícil, aunque estaba acostumbrada porque había estudiado fuera de Chile y vivía sola en Santiago desde que entré a la Universidad. Sin embargo, a veces enfrentas situaciones en las que necesitas estar en casa, y simplemente no hay opción de volver. Una de las partes más feas para mí fue enfrentar la muerte del hermano de mi papá, y no haber estado ahí para apoyarlo”.

Aspectos de difícil adaptación y estrategias para superarlos

“Siempre hay cosas que cuestan cuando uno se muda a un país nuevo. Como decía antes, el shock cultural fue grande, pero con un poco de humor todo se soluciona. El clima de Nanjing era duro, muy extremo en invierno y verano. Pero en las universidades se vive bien, hay aire acondicionado. También me costó acostumbrarme a la comida china. Ahora la amo y aprendí a cocinar mis platos favoritos, como el cerdo agridulce y el pollo con maní. Creo que me adapto muy fácilmente. Soy sociable y lo pasé muy bien desde el principio en China. El primer año tenía que vivir en la misma pieza con una niña de Georgia (país) y fue muy raro porque nunca había compartido habitación con nadie. Éramos muy distintas pero terminó siendo como una hermanita chica. Conocer a gente de todos lados es maravilloso. Tenía compañeros de África, Medio Oriente y los ex países soviéticos, además de latinos y europeos. Ahora tengo dónde llegar en casi todo el mundo, y es muy lindo aprender de sus culturas, religiones, etc”.

 

Consejos para ir a China por primera vez

“Primero, hay que ser abierto de mente y estar dispuesto a salir de tu zona de confort. Saber que te vas a encontrar con situaciones que acá pueden ser chocantes y allá son completamente normales. A los chilenos o chilenas que quieran estudiar en China les recomendaría informarse antes, contactarse con gente que ya haya pasado por esa experiencia, por ejemplo a los miembros de la Red ChileChina. También hay que aventurarse a probar cosas nuevas, especialmente las comidas. La variedad de opciones es enorme, y hay pocas cosas parecidas a la “comida china” que conocemos en Chile.  Allá aprendí a comer picante, y todo es muy aceitoso, sin embargo mucho más sano; se comen muchos vegetales, tofu y productos del mar. A los que llegan sin hablar chino les recomendaría que en caso de perderse en las calles o el aeropuerto se acerquen a preguntar a los adolescentes, porque en general su nivel de inglés es bastante bueno, a diferencia de las personas mayores. Para aprender el chino hay que hacer amigos chinos, evitar juntarse solo con latinos para no terminar hablando todo el tiempo en español”.

Su práctica en ProChile Beijing

“Siempre me ha gustado la diplomacia, y trabajar en ProChile sigue siendo uno de mis sueños. Apenas llegué a China me fui a presentar como periodista a la Embajada chilena. El entonces director de ProChile, Gonzalo Matamala, me atendió muy bien y me ofreció ayuda en lo que necesite. Lo chistoso es que cuando me despedí le dije “algún día vendré a tocar la puerta”. Y lo hice, casi tres años después. Colaboré en varios temas con ProChile, como la organización de un evento tipo “Sabores de Chile”, gestioné varios temas comunicaciones y hasta bailé cueca para la TV de Tianjin. Sin duda lo más enriquecedor para mí fue co-editar y crear algunos contenidos para la versión en inglés de la Revista Lookwe sobre Chile, una publicación de 12 mil ejemplares que se reparte estratégicamente en el mundo político y económico-comercial de China. Fue un trabajo muy potente que hicimos con el primer secretario, Patricio Cifuentes y el entonces embajador, Luis Schmidt”.

Su tesis vinculada al aumento de exportaciones de alimentos de la Alianza del Pacífico

“La universidad me exigía hacer la tesis sobre materias comerciales entre China y mi país, y mientras investigaba para definir el tema empecé a encontrar reportes de la Alianza del Pacífico y su estrategia hacia la región Asia-Pacífico que me llamaron la atención. Quería escribir algo que fuera un aporte para el comercio de Chile y los demás países de la Alianza (Perú, Colombia y México), y como los alimentos extranjeros tienen potencial en la nueva clase media y alta china, definí que sería la mejor opción. Presenté los resultados en la Universidad Católica de la Santísima Concepción, y ahora estoy buscando instituciones para publicarla”.

Sobre la creación de la Red Chile-China

“Creo que la Red ChileChina es una instancia fundamental para el desarrollo de capital humano chileno relacionado con China. Al volver a Chile, muchos de los profesionales que hemos sido formados en China nos encontramos con muy pocas opciones laborales relacionadas con ese país, y muchos terminan haciendo cosas que no tienen nada que ver con China. Sin embargo los chilenos se están empezando a dar cuenta de la importancia que tiene conocer a China, su idioma y cultura para llevar a cabo estrategias exitosas, considerando que nuestro principal socio comercial tiene a Chile como plataforma hacia el resto de América Latina.  Creo que la Red en el futuro será una interesante bolsa de trabajo en donde tanto los empresarios como el sector público pueden encontrar a personas capacitadas. La Red cuenta con profesionales de todas las áreas, vinculadas al mundo comercial, académico, cultural, de la salud, y por supuesto del idioma. En el plano social, creo que la Red también es un gran aporte, ya que  sirve como plataforma para relacionarse con otros chilenos (tanto acá como en China) que comparten los mismos intereses, y que pueden servir para orientar a quienes deciden iniciar la aventura de estudiar en China”.

¿Un futuro ligado a China?

“Definitivamente. Entre mis planes está volver a China este año a seguir mejorando mi nivel de mandarín. Ahora estoy trabajando en “Cruzando el Pacífico”, una ONG que busca fomentar las relaciones académicas, culturales y sociales entre Chile y China. Estoy muy contenta en esta área, porque siento que estamos aportando al conocimiento sobre China desde las bases. Donamos cursos de chino a liceos públicos y ahora firmamos convenio con el INJUV para enseñar sobre idioma, cultura y negocios a 5 mil jóvenes de Chile. Estoy abierta a otras opciones en el futuro, siempre relacionadas con China. Haber estudiado periodismo y negocios me servirá para dedicarme al área comercial de alguna empresa chilena, y yo me iría feliz a trabajar allá por unos años. Mi sueño es ProChile, pero para postular exigen haber trabajado un año en el sector público y aún no he tenido esa oportunidad”.

Fuente: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile