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Paulina Guajardo, publicista: Fusionando la práctica con la academia

Una decisión a temprana edad, una apuesta, un camino que ha llevado a la chilena Paulina Guajardo a profundizar en una carrera que, ella misma indica, tiene que luchar contra varios estereotipos. Recopilando miradas desde Chile, Argentina y España, destaca especialmente el trabajo profundo que hay detrás de la construcción de una marca, el rol de las redes y la importancia de la academia en el desarrollo de un país.

A veces basta un consejo en el momento y lugar preciso para cambiar toda una historia. Es el caso de Paulina Guajardo, publicista por la Universidad Diego Portales e investigadora, doctoranda y master en comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), diplomada en web manager y Design Pro y egresada de la Escuela Argentina Underground – Curso de Creatividad (Buenos Aires, Argentina). Al graduarse de 4° medio estaba convencida que su futuro estaba en el Derecho. Sin embargo, una orientadora le sugirió estudiar publicidad. “Le agradezco, porque fue quien me abrió los ojos respecto a las ciento de opciones que hay para estudiar. Pero claro, a los 17 años no se tiene la madurez suficiente para tomar una decisión tan importante”, recuerda la Doctoranda en Comunicación Estratégica en la UAB.

Con algunas dudas al principio, pero más convencida a medida que avanzaba, Paulina Guajardo asegura que aprendió una importante lección: “da lo mismo lo que decidas hacer en el futuro profesional, los méritos y recompensas vienen de la mano con el esfuerzo, las ganas y el amor por lo que uno hace”.

unnamed-1Fue en ese camino donde decidió viajar a estudiar a Buenos Aires, Argentina, y luego a Barcelona, España. No por emigrar, comenta, sino para mejorar en su carrera. Desde esa perspectiva, ha podido mirar su país de origen sobre distintos escenarios. En primer lugar, considera que Chile tiene varias aristas importantes en las que debe progresar para salir del marco de país subdesarrollado, “sobre todo en aspectos más sociales y políticos, pero es cosa de tiempo, porque la voz de las personas que quieren sentirse representadas, está tomando fuerza, y ese es el motor para acelerar el cambio”.

De su paso por Argentina en 2010, Paulina rescata la experiencia y el aprendizaje adquirido, donde además de hacer la especialización en creatividad, pudo tomar otros cursos de ilustración, de pensamiento y conceptualización, entre otros, en uno de los países más estables y líderes de la región en ese entonces.

Pero fue Barcelona donde considera que se marcó un antes y un después en su vida y su carrera. “Me ha dejado más de lo que puedo verbalizar con palabras”, señala y destaca que es una ciudad con personalidad propia, cosmopolita, inclusiva, que rompe prejuicios sociales y “donde el arte, la historia, la cultura, la diversidad y la libertad de expresión tienen una presencia muy fuerte (…) Barcelona me abrió la mente, me educó, me despojó de muchos estereotipos con los que crecí, me enseñó que un país es desarrollado cuando sabe solventar las necesidades básicas de las personas como la educación, la salud o la seguridad”.

Sin embargo, la distancia también la ha llevado a valorar mucho más su país de origen: “Esto es una opinión súper subjetiva, pero creo que la perspectiva de los que vivimos en el extranjero, le sirve a los que están en Chile para que entiendan que el país no está tan mal como ellos creen. En general, los chilenos somos bien autocríticos con nuestro país, porque desconocemos la estabilidad y buenas prácticas que desarrolla en comparación a otras naciones latinoamericanas, somos prácticamente líderes de la región. Estamos en un punto donde la contingencia y malas prácticas de varios sectores y actores, están sesgando la visión, y bueno, es normal que pase, pero estar fuera sirve para tener un punto comparativo y evidenciar lo que está bien allá, porque lo malo siempre se sabe y se resalta.”

La importancia de las redes en la academia

Paulina Guajardo, además de aspirante a doctora, es investigadora en el Laboratorio de Análisis Instrumental de la Comunicación, LAICOM (UAB), y cuenta también con un Master en Planificación Estratégica, Publicidad y Relaciones Públicas por la UAB.

En su rol como publicista ha trabajado con marcas como Walmart, Monticello, Kaufmann, Oxford, Johnson & Johnson, Cencosud, Danone, Hellmann´s y Cerveza Royal. Pero además, durante el año 2016 y 2017, fue la Product Manager y Directora de Comunicaciones y Logística de la conferencia internacional Encuentros Barcelona.

“Esa ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido en mi vida, porque coincidí con un grupo de profesionales sobre cualificados (y recalco el “sobre” porque son unos secos), que me enseñaron tanto, y que, por suerte, hoy puedo llamar amigos y seguir aprendiendo cada día con ellos. Son lo máximo”, afirma.

Una de las grandes conclusiones que le quedaron fue la importancia de la creación de redes, posicionando esta medida como la base para el desarrollo de todo en general, no solo de un país. “Creo que construir y fortalecer redes que vinculen a Chile positivamente con dimensiones tan relevantes como la ciencia y la academia, es una estrategia orgánica para enriquecer la imagen país”, señala y afirma que mientras más redes se creen y más relaciones se consoliden, mayor será la expansión de buenas percepciones. “Es un proceso cíclico que se va ramificando, y el trabajo colaborativo, en este contexto, es una vitrina indispensable para el progreso de un país”, recalca.

Otro punto que releva es el rol de la academia, entendiendo que la convergencia entre el entorno empresarial y académico son potencialmente compatibles y de eso se pueden extraer grandes resultados. “Creo que, en Chile, los profesionales no salen con herramientas necesarias para poder insertarse en el mundo de la academia, porque la estructura educacional, al menos desde mi área que es la comunicación, se reduce más a lo práctico”, comenta.

Considera que sería importante que las universidades en nuestro país distribuyan sus esfuerzos de manera más equitativa, para entregar alternativas a sus estudiantes después de terminar el grado, entendiendo que hay más posibilidades además del trabajo en el entorno empresarial.  “Esto sería muy positivo también, porque aumentaría la cantidad de docentes cualificados, subiríamos en los rankings, más extranjeros querrían estudiar en Chile, por ende, más conocido sería el país, y lo más importante, habría convergencia entre la academia y la empresa”, especifica. Una línea que podría llevar al país a compararse con España, Alemania, Francia, los Países Bajos o Canadá, ejemplifica.

Por ahora, Paulina Guajardo se encuentra trabajando en su tesis doctoral, que trata sobre la imagen país de Chile en España, a partir de un estudio de marca país proyectado a las campañas de promoción turística internacionales. Si bien su camino profesional ha evolucionado y tomado una dirección diferente a la que se imaginaba, está cada vez más convencida de que eligió el camino correcto, y que la publicidad, por muy criticada que sea, es un arte cambiante y progresivo. Lo que más me gusta de la publicidad es que combina muchas disciplinas, y si bien es una rama bastante criticada porque fomenta el consumo y se dicta mucho por el paradigma persuasivo, creo que mi generación y las que han venido, llegaron a romper estereotipos sociales, a ser más críticos y, sobre todo, generadores de contenidos. Ya no son las marcas las protagonistas, son las personas, y eso da margen para relevar temas importantes que antes estaban latentes, pero ocultos. Las marcas deben reaccionar en base a la contingencia y temas que releven los consumidores”. Además, destaca, “la comunicación es la base de todo, y poder vivirla desde su vereda más académica y profesional, es un camino hermoso”.