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Roni Gloger: “No hay mucho crecimiento potencial cuando nos quedamos en nuestra confort zone”

Una mezcla entre un proyecto familiar y la búsqueda de un mejor escenario para emprender, generó que en el año 2010 el ingeniero comercial de la Universidad de Chile, Roni Gloger, decidiera emigrar junto a su esposa a Estados Unidos. Con el maqui, planta nativa de Chile, como centro de su proyecto, hoy encabeza tres exitosas marcas de los llamados “superalimentos”, en un mercado altamente competitivo.

Una planta usada por siglos en los pueblos originarios del sur de Chile. Una mirada distinta y global. Una idea llevada a la acción. Una mezcla que se convirtió en el exitoso emprendimiento del ingeniero comercial chileno y miembro de la Red de Talentos de Imagen de Chile, ChileGlobal: Roni Gloger. Basado en las bondades de la aristotelia chilensis, conocida popularmente como maqui, el empresario decidió salir fuera del país para integrarse a uno de los mercados más competitivos del mundo, Estados Unidos, donde comenzó a difundir las bondades de esta especie nativa. El proyecto comenzó hace seis años en California, y  hoy cuenta con tres marcas, casi 30 distintos productos y distribución en más de 2.000 tiendas en Estados Unidos.

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Roni Gloger encabeza tres exitosas marcas de los llamados “superalimentos”, en un mercado altamente competitivo.

La idea de emigrar surgió junto a su esposa, con quien ya había vivido en Nueva Zelanda, movidos por estudios y proyectos de trabajo. En 2006 Gloger había comenzado un emprendimiento en Chile, Altalena, idea que partió con la micro propagación de plantas, para luego cambiar hacia el desarrollo de ingredientes funcionales en base a especies nativas. “Conocí las bondades del maqui. Recibimos algunos fondos públicos y al poco tiempo estábamos exportando a Estados Unidos un extracto de este fruto. Me di cuenta pronto que estar más cerca de los potenciales clientes en el país del norte, con stock del producto podía ser una ventaja importante”, recuerda el ingeniero, que también cuenta con un MBA en Babson College (Massachusetts, Estados Unidos).

Hoy Altalena sigue existiendo como la principal empresa de Roni Gloger, claro que en 2010 cambió su foco, enfocándose ahora en la  entrega de ingredientes. Comenzó  con un extracto de maqui en polvo y maqui liofilizado. Hoy su oferta supera los 50 productos distintos, todos certificados orgánicos a granel (los llamados “superalimentos”, como granos, semillas y nueces, entre otros) exportando desde Estados Unidos a más de 10 países. Además en 2011 el chileno creó Organic Meets Good (OMG!). “Comenzó principalmente porque me gusta la parte creativa y de desarrollo de producto y porque teníamos acceso a materias primas”, comenta.

Al comienzo, dice, cometieron varios errores, producto del desconocimiento que tenía del mercado norteamericano y del retail. Sin embargo, con los años logró no solo posicionarse, sino también crecer. “Mi emprendimiento se basa en tener una estructura liviana y flexible y, después de casi seis años acá, tener bastante diversificadas las operaciones”, explica.

Otro factor importante ha sido lograr conocer y funcionar dentro del mercado norteamericano, porque según menciona Gloger, ahí ocurre gran parte de la innovación en alimentos funcionales, especialmente en base a los llamados “superalimentos”: “Cuando digo innovación no me refiero únicamente a la cual ocurre dentro de universidades o centros de investigación y desarrollo si no que en el mercado y desde el punto de vista de desarrollo de productos”.

Para el empresario esta innovación en el mercado está muy ligada a teorías como “The Long Tail”, término acuñado por el norteamericano Chris Anderson para un modelo de negocio que desmitifica modelos tradicionales en los que se enseñaba que los productos que se deben vender son los que tienen mayor rotación. “Habla de un mercado que se va moviendo de un modelo donde se ofrecen pocos productos distintos, para la mayoría de la población, a uno enfocado en muchos pequeños nichos”, especifica y agrega que a su juicio esa es una de las mayores diferencias de este mercado con gran parte del resto del mundo (no solo Chile). “La diversidad de su gente, al mezclarse con una cultura de emprendimiento, genera muchas tendencias y productos distintos. Y para temas de alimentación saludable California es el lugar para estar”, afirma.

Sin embargo, viviendo en Estados Unidos no ha perdido de vista lo que ocurre en Chile. Desde su perspectiva en el país han pasado muchas cosas en términos de emprendimiento, desde la Asociación de Emprendedores de Chile (ASECH) hasta Start-up Chile: “Me parece que en Chile está la actitud y capacidades correctas, pero faltan decisiones a nivel país de cómo nos queremos posicionar y qué cluster(s) vamos a desarrollar”.

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Roni Gloger es ingeniero y MBA en Babson College (Massachusetts, Estados Unidos).

Un ejemplo, señala que el último tiempo en la mayoría de las ferias de ingredientes y alimentos que ha participado, nota que la participación de nuestro país es casi nula, mientras otros países, como Perú, “hacen un excelente trabajo en esto, consistentes, con una identidad clara y creciendo mucho”.

¿Y qué hacer para empezar a ser más competitivos en ese ámbito? Parte de la receta sería innovar, para lograr un emprendimiento competitivo. “Me refiero a innovar en la forma en que enfrentamos los problemas. Hoy todo pasa rápido, hay que estar actualizado y entender lo que está pasando en otros lados del mundo para competir de forma local”, acota Gloger y añade que un enfoque que rescata es el de “Minimum viable product” de “Lean Start-Up”, basados en desarrollar productos/servicios que nos permite recolectar la mayor cantidad de información de nuestro mercado y clientes con el menor esfuerzo posible “Luego  de recibir feedback,  se debe pivotear y cuando se encuentre el modelo de negocios adecuado, ojalá escalar rápido”, dice.

Otro llamado importante que hace Roni Gloger es a viajar, para conocer otras realidades. “También es importante perseverar”, continúa, “porque las cosas toman tiempo… y lo más importante es que NO hay mucho crecimiento potencial cuando nos quedamos en nuestra confort zone, por lo que hay que atreverse nomás”.

¿Y qué le depara el futuro? Roni Gloger espera poder traer su emprendimiento a su país de origen, donde le gustaría ver crecer a sus dos hijas. “Ya estamos pensando en como dejar funcionando los emprendimientos en Estados Unidos y en nuestro aterrizaje en Chile con varios proyectos entretenidos y relacionados a lo que he estado haciendo”, adelanta.